lunes, 1 de abril de 2013

Turismo y Seguridad en montaña, un matrimonio indivisible.

Tras unos días especialmente trágicos con fallecidos en barrancos y pistas de esquí, quiero cuando menos desde mi experiencia compartir mi opinión al respecto.
Soy guía de montaña, he trabajado en la campaña Montañas Seguras como técnico desde sus comienzos, y durante 7 años he trabajado en una estación de esquí como pister socorrista interviniendo en varias avalanchas reales y accidentes serios,  con fallecidos entre sus víctimas. Creo que sin ser el mayor experto mi opinión puede aportar algo.
No nos cansaremos de decir que en la montaña , como en la vida el riesgo cero no existe, y por lo tanto hay una serie de factores que no controlamos y que nos pueden afectar.
Dicho esto, no es de recibo escudarnos en ello para no asumir nuestra responsabilidad, cada uno de manera individual (por que somos nosotros a quienes afectan los accidentes).Y de la misma manera los responsables de agrupaciones como políticos, estaciones de esquí, clubes, empresas de turismo, medios de comunicación, y un largo etc de entes implicados en que la montaña sea un lugar seguro.
El principal problema que detecto es el desinterés y sobre todo la cantidad de excusas que genera un accidente, en tanto en cuanto se asume que es algo minoritario e incluso para algunos responsables es meramente estadístico. Esos "locos montañeros" que buscan situaciones límites y que además casi no gastan. (frases estas literales pronunciadas en casos por responsables de esa seguridad).
Pero esto está cambiando, sobre todo cuando los afectados son "clientes" y los problemas que generan tienen gran repercusión mediática, afectando directamente a las reservas o incluso cortando carreteras e instalaciones con cientos o  miles de afectados directos.
La gestión del riesgo es conocida desde hace mucho tiempo, y se aplica constantemente en el mundo laboral, el tráfico o la ingenieria, por nombrar algunos de los sectores que nos afectan en nuestro día a día.
En Aragón debemos tomar consciencia que la montaña es probablemente nuestro principal patrimonio, y aunque en él se encuentren, la nieve y los barrancos, tambien están el románico, los pueblos, las sendas, las carreteras... y tantas tantas cosas que forman parte de la cultura, y que debemos gestionar de manera integral, para que la montaña de Aragón sea sinónimo de seguridad, cultura y disfrute en la misma medida.
El pilar principal que sostiene toda esta estructura es la formación, englobando en ella desde la educación en las escuelas, hasta la utilización que realizan los medios de comunicación  con fines informativos o  promocionales.
La formación de los guías con todas sus luces y sombras, pero sobre todo su unificación (este es uno de nuestros males más generalizados...17 o más educaciones diferentes en todo), han sido un paso adelante en materia de seguridad. No lo esta siendo así la formación de los pister, hasta ahora inexistente, y que quiere comenzar como otro corralito más con fines económicos.
Las personas que se acercan a disfrutar de la montaña, y sobre todo aquellos que trabajamos en ella debemos tomar consciencia de la importancia de conceptos como  seguridad y gestión del riesgo, coordinando la información y sobre todo el mensaje que transmitimos.
Generar riqueza y dar a conocer nuestro territorio, no solo es compatible con una mayor coordinación de los entes implicados, sino que obligatoriamente pasa porque todos tomemos conciencia de que la montaña es un todo indivisible que debemos cuidar.

La seguridad en montaña deberíamos tomarla tan en serio como la seguridad vial, analizar los accidentes y gestionar de manera coordinada los riesgos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario